Posts etiquetados ‘Plan Nacional de Educación Obligatoria y Formación Docente 2012-2016’

Editorial de Federico Vazquez acerca del  futuro de la educación plateado por el modelo vigente.

La presidenta Cristina Fernández presentó el pasado día martes, en el teatro Gran Rex, el Plan Nacional de Educación Obligatoria y Formación Docente 2012-2016, que fue aprobado en forma unánime el 5 de diciembre pasado por el Consejo Federal de Educación. Claro en esos momentos las noticias dominantes nos tenían en velo acerca del 7D, que finalmente no fue tal. Sin embrago, siendo que indiscutiblemente la Educación pública es un pilar madre de nuestra sociedad y debe continuar siéndolo, consideramos que los planes a implementar en esta materia deben ser discutidos entre todos, ya sea formando parte del Oficialismo o de la Oposición, y con esto me refiero a cualquier situación coyuntural en democracia.

Plan Educación

Como puntapié inicial, miremos un poco como es el panorama del país y la región en cuanto al aspecto educativo desde el cambio de milenio hacia acá: en 2000, 164 Estados se comprometían, en el Foro Mundial sobre Educación realizado en Dakar, Senegal, a cumplir antes de 2015 seis metas sobre educación. Para evaluar los avances o retrocesos, en 2003 la Unesco creó el Índice de Desarrollo de la Educación (IDE), que mide de cero a uno los cuatro objetivos más cuantificables: la universalización de la enseñanza primaria, la alfabetización de los adultos, la paridad e igualdad entre los sexos, y la calidad de la educación. Y adivinen! Cuba es el país de Latinoamérica y el Caribe que tiene el IDE más alto, 0,983, ubicándose en el número 23 de la lista mundial liderada por Noruega. Le siguen por estos pagos: Argentina, con 0,979; Chile, con 0,969; y México, con 0,953. Todos estos ya han alcanzado los seis objetivos según el ente dependiente de la ONU. Para no nombrar toda la lista, lo que decanta es que hay situaciones muy diferentes entre países.

Por otro lado, el hecho de rankear nº24 en esta lista mundial, o de estar entre los primeros en niveles de alfabetización o de tener de los mejores sistemas de educación superior, no nos exime del mejoramiento en el plano educativo. Por el contrario, si sólo prestáramos atención a índices, rankings y porcentajes caeríamos en promedios que (en los mejores casos o enfocados a voluntad) disimularían las deficiencias. Qué pasa entonces cuando sólo se evalúan datos numéricos con criterios cuantificables? Entre otras cosas, sucede que no se investiga y no se profundiza, y lo peor, se abandonan discusiones y revisiones políticas al respecto de cuestiones pedagógicas, psicológicas y de percepción. Por esto, y muchas razones particulares más, es importante conocer mínimamente los ejes de este Plan Quinquenal y el resto de las políticas públicas con el foco en la Educación.

El documento presentado por la Mandataria plantea en grandes rasgos, por un lado, una serie de objetivos diferenciados por niveles y modalidades orientados a mejorar las posibilidades de acceso a la educación, y por otro, un conjunto de líneas de política educativa transversales a todo el sistema educativo. A su vez, la Presidenta recordó que el Estado federal invierte el 6,47% del PBI al financiamiento educativo, hecho que atribuyó al haber logrado en su momento renegociar con éxito la deuda externa.

La Jefa de Estado señaló que “ya no estamos ante lo que éramos nosotros, no estamos ante niños de la lectoescritura, estamos ante niños y adolescentes digitales, y esta digitalización es también una democratización de la frontera del conocimiento, pero implica una gran responsabilidad, dado que hay que formar ciudadanos capaces de procesar la cantidad de información que se recibe de todos lados para poder formar juicios de valor”. Y concluyó que, “en la combinación de lo nuevo y lo viejo está la llave del desafío que significa ser un educador y educando en el Siglo XXI”, al tiempo que recordó que “fue la educación pública la que posibilitó” la existencia de esta gran clase media, única en América.

Luego de años de desinversión estatal y desregulaciones laborales a la docencia, y de prácticamente desintegrar el conjunto de escuelas técnicas en el país,  más fuertemente desde la última dictadura cívico-militar hasta el cambio de siglo, los intentos fueron varios pero siempre es modesto el esfuerzo cuando hay que reconstruir. De todos modos hay que nombrar políticas educativas como la Ley de los “180 días de clase”(n° 25.864 – dic. 2003), la Ley de Educación Técnico Profesional (nº26.058 – sept. 2005), la Ley de Financiamiento Educativo (nº26.075 – 2005), el Programa Conectar Igualdad o el Plan FinEs, cuyo certificado nº 400.000 fue entregado siendo la apertura de este nuevo anuncio en el Gran Rex, entre otros. Políticas éstas que, a su vez,  sustituyeron a la Ley de Transferencia (1991), la Ley Federal de Educación (1993) y la Ley de Educación Superior (1995) que caracterizaron el Sistema Educativo Argentino en los ’90 y cuyas consecuencias aún heredamos.

Por su parte, el Ministro de Educación de la Nación, Alberto Sileoni se refirió al programa, con proyección al año 2016, diciendo que presenta una serie de objetivos a cumplirse en los tres niveles de enseñanza y en la modalidad de jóvenes y adultos, así como también obras de infraestructura que den sustento a los planes.

En el nivel inicial se fija como meta incorporar el año próximo a 25.000 niños de 5 años no escolarizados y hasta 2016 desarrollar acciones territoriales de integración para los niños de 45 días a 3 años en los sectores de mayor vulnerabilidad. Cabe aclarar, que esta franja etaria supone una alimentación adecuada y estímulos constantes, ya que es la etapa de principal desarrollo cognitivo de un niño y los prepara para afrontar el crecimiento futuro. Sileoni destacó que “ya llegamos al 70% de escolarización en el nivel inicial y queremos que al 2016 todos los chicos en ese nivel estén en la escuela”. Por su parte, estas líneas de acción se veían parcialmente manchadas cuando el mismo día se conocía la noticia del cruel maltrato a niños y niñas en el Jardín maternal ‘Tribilín’ de San Isidro. Este caso tomó tal revuelo nacional que hasta llevó a Cristina Fernández y a Sileoni a referirse a ello, y ahora el mismo Gustavo Posse, intendente de esa comuna se encuentra complicado.

Para el primario, el programa se fija como objetivo establecer al 2014 de manera institucional al primero y segundo grado como un sólo bloque pedagógico y duplicar al 2016 la cantidad de escuelas con jornada extendida para llevarlas de 2.400 a 4.800.

En el secundario, los principales desafíos serán incrementar la tasa de escolarización entre los 14 y 17 años, desarrollar propuestas institucionales para reducir la sobreedad y la deserción, e incrementar la orientación en arte a 300 escuelas y en deportes a 200.

Además, se establecerá al 2016 en todas las escuelas secundarias un índice para medir las mejoras de los alumnos que servirá como una herramienta que tendrán los docentes para poner más énfasis en aquellas asignaturas en la que los alumnos tengan más bajo rendimiento.

En sintonía, a fines de octubre del año pasado la ministra de Industria, Débora Giorgi anunciaba que, a partir de marzo de 2013, todas las netbooks del programa Conectar Igualdad tendrían Huayra (que significa ‘viento’ en lengua quechua): un sistema operativo libre diseñado por el Centro Nacional de Investigación y Desarrollo de Tecnologías Libres (Cenital) con estándares de calidad mundial y desarrollo local.

Otros puntos que subrayó la Presidenta sobre la recuperación educativa fueron el recobro de las escuelas técnicas, la construcción de playones deportivos junto a las intendencias de todo el país, las mejoras salariales tanto para docentes como no docentes, la construcción de nuevas escuelas y la refacción de miles de edificios. También estimó que en este tiempo existe un “desafío” para que los docentes puedan unir el concepto del pensamiento abstracto con el del conocimiento digital. En este punto particular, aprovecho para decir que no dispuse de suficiente información que me aclare las líneas a seguir en cuanto a la preparación docente y las estrategias pedagógicas. Pero sí considero necesario, a partir de la máxima planteada por Sileoni de que “una escuela que no habla de valores no trabaja bien la calidad educativa”, al menos recordar el legado de Paulo Freire, quien entre otras cosas creía que “enseñar no es transferir conocimiento, sino crear las posibilidades para su propia producción o construcción. Alfabetizarse no es aprender a repetir palabras, sino a decir su palabra”.

En definitiva, el Plan Quinquenal nos propone más años de obligatoriedad y de escolaridad. Se buscará que todos los jóvenes asistan 13 años a la escuela. Pero me permití seguir aún más el esquema planteado para la educación en el país, y sobrepasando los niveles básicos por éste Plan establecidos que concluye en el secundario, es necesario comentar las aspiraciones que se tienen ya en el nivel universitario. Con el objetivo de apuntalar un modelo neodesarrolista e industrial, apoyado en la ciencia y la tecnología, y enmarcado en un contexto de competitividad mundial forzado por el propio Capitalismo, el Gobierno diseñó un Plan para llegar a un ingeniero cada cuatro mil habitantes en 2016. Lo traigo a colación por el simple hecho de que el Plan Estratégico para la Formación de Ingenieros (así se llama) comprende el mismo lustro que va del 2012 al 2016. En 2003 se graduaba un ingeniero cada 8 mil habitantes. La idea del Gobierno es pasar a uno cada cuatro mil habitantes en 2016. Si hablamos de ser ‘emergente’ como se pretende con este plan, la cifra sigue siendo modesta a nivel internacional: en China se recibieron en 2009 un ingeniero cada dos mil habitantes, en Alemania y Francia, cada 2300, en México y Chile, cada 4500 habitantes, y a Brasil algunos ya lo denominan ‘la Alemania de Sudamérica’ en este sentido.